Jeannette Jara, candidata del oficialismo y exministra del Trabajo, se consolida de manera contundente en la carrera presidencial con el respaldo de una inédita posición en la encuesta Panel Ciudadano UDD. El sondeo, realizado entre el 29 y 30 de junio, la ubica en el primer lugar con un 26 % de intención de voto, superando a José Antonio Kast (23 %) y dejando a Evelyn Matthei en el tercer puesto con un 19 %.
Este respaldo post-primarias marca un momento clave para la candidatura comunista: Jara logra capitalizar no solo su triunfo en las internas de Unidad por Chile —donde obtuvo más del 60 % de los votos—, sino también el poder acaparador de su figura ante la opinión pública.
El análisis del sondeo indica que el impulso de Jara se asienta en dos factores principales. Primero, su asociación con las reformas emblemáticas del Gobierno —como la reducción de la jornada laboral a 40 horas y el incremento del salario mínimo—, las cuales han fortalecido su imagen como gestora de logros concretos. En segundo lugar, el apoyo disciplinado de las bases comunistas, que movilizan su estructura incluso en votaciones de menor convocatoria.
Sin embargo, el estudio también advierte desafíos importantes de cara a noviembre. En escenarios de segunda vuelta, Jara aparece derrotada ante ambos aspirantes de derecha: frente a Kast, lidera con 46 % versus 34 %, mientras que frente a Matthei pierde con un 44 % contra un 32 %. Esto pone de manifiesto la necesidad de ampliar su base hacia el centro político y reducir la cantidad de indecisos, que hoy fluctúan entre 20 % y 24 %.
El panorama se vuelve aún más exigente para el oficialismo: con la candidatura de Jara, la polarización del escenario político se intensifica y la necesidad de fortalecer la cohesión interna se convierte en una prioridad. Ahora, el desafío será mantener el liderazgo en primera vuelta y construir alianzas o propuestas que resulten atractivas para amplios sectores del electorado de cara a una eventual segunda ronda.
